
Cuando tenía alrededor de 2 años y medio, Anna Laura empezó a llorar cada vez que pasábamos cerca del centro de salud. Por no hablar de las veces que teníamo que entrar a la consulta del pediatra: se había vuelto un suplicio para las dos.
Literatura infantil de calidad, juguetes educativos y crianza respetuosa

Cuando tenía alrededor de 2 años y medio, Anna Laura empezó a llorar cada vez que pasábamos cerca del centro de salud. Por no hablar de las veces que teníamo que entrar a la consulta del pediatra: se había vuelto un suplicio para las dos.

El emocionómetro del Inspector Drilo
Susanna Isern (Autora), Mónica Carretero (Ilustradora)
Editorial NubeOcho
+7 años


Viajar con niñ@s es una experiencia muy enriquecedora para toda la familia. Confieso que antes de convertirme en madre, cuando veía familias que viajaban con niñ@s pequeñ@s, me parecía una locura.