Viajar con niños: París

París es una ciudad preciosa, eso es indiscutible, pero además, a pesar de ser una metrópolis, es perfecta para un viaje en familia, y no solo por estar tan cerca de Disneyland.

No hace falta una excusa para una escapada parisina, pero la nuestra ha sido celebrar que mi hija ha aprobado el examen oficial de francés DELF B1. Ha sido una experiencia muy enriquecedora para la niña que no perdía ocasión para practicar francés. Además la gente ha valorado su esfuerzo y ha sido muy amable con ella.

Hemos preparado el viaje con algunas guías de París para niños para que también el pequeño pudiera disfrutar plenamente de la experiencia.

Desde que Anne Hidalgo es alcaldesa, la ciudad ha experimentado una profunda transformación, llenándose de zonas verdes, más carriles bici y zonas peatonales.

Es mi tercer viaje a París y he notado esos cambios que permiten que parisinos y turistas disfruten aún más de la ciudad. Además el transporte público es muy eficiente y permite desplazarse con facilidad. Al llegar al aeropuerto, hemos comprado la tarjeta Navigo semanal. Con esa tarjeta (válida de lunes de domingo), que actualmente tiene un coste de 30,75 euros, es posible hacer uso ilimitado de metro, bus y tren en las zonas 1-5. Incluye los traslados a y desde los aeropuertos de Orly y Charles de Gaulle, el tren a Versalles y Disneyland. El precio es el mismo para adultos y niños, sin olvidar que los menores de 4 años viajan gratis. En caso de estancias cortas, mejor optar por la Navigo Easy donde se pueden recargar viajes de diez en diez. La app Bonjour RATP es muy útil para consultar horarios e itinerarios; incluso se puede comprar y recargar la tarjeta Navigo (y ahorrarse así los 5 euros adicionales y la foto tamaño carnet necesarios para la tarjeta física).

Nosotros hemos empezado por Disneyland, donde los niños han disfrutado mucho. A tan solo una hora del centro de París, este parque temático ofrece un sinfín de emociones para todas las edades.

Según la edad y los gustos personales, cada persona tendrá sus atracciones preferidas, pero el veredicto de nuestra familia sobre las mejores atracciones ha sido unánime: Piratas del Caribe, Phantom Manor y Star Tours. Si os gusta el universo Disney, los desfiles y los espectáculos de fuegos artificiales al caer la noche son la guinda del pastel de una estancia mágica.

Hay que tener en cuenta que suele haber muchas colas, aunque existe un Fast pass de pago para algunas atracciones y una tarjeta prioritaria gratuita en caso de enfermedad o discapacidad. La app Disneyland Paris es muy útil para averiguar el tiempo de espera de cada atracción. Lo ideal es dedicar un día al Parque Disneyland y otro a Walt Disney Studios. La comida en el parque es cara, pero hay restaurantes de comida rápida con menú fijo y precios accesibles donde no es necesario reservar (incluso se puede pedir comida a través de la app Disneyland Paris y recogerla en el local a la hora elegida).

La Torre Eiffel es uno de los símbolos más icónicos de París y es un lugar que llama la atención tanto de adultos como de peques. Subir hasta la cima es una experiencia emocionante para los pequeños, que podrán disfrutar de vistas panorámicas de la ciudad. Se puede subir en ascensor o a pie. Los jardines de Trocadero, alrededor de la Torre Eiffel, son el lugar perfecto para un picnic en familia, tiempo permitiendo.

Para evitar hacer doble cola, una para comprar las entradas y otra para subir a la Torre, se recomienda comprar las entradas online, idealmente para primera hora de la mañana o al final de la tarde. Las entradas salen a la venta con 6o días de antelación.

El Louvre, conocido por sus majestuosas colecciones de arte, también ofrece actividades para que los niños disfruten de la experiencia de forma interactiva. El museo cuenta con visitas guiadas especialmente diseñadas para familias, y ofrece talleres creativos para que los pequeños se conecten con el arte de manera divertida. Además, la famosa pirámide del Louvre, que da la bienvenida a los visitantes, es un punto perfecto para tomar fotos en familia. Dentro del museo, los niños podrán admirar obras como la Mona Lisa y las Venus de Milo, pero recomiendo también no perderse las salas dedicadas a Egipto, con momias y sarcófagos, y al arte mesopotámico. Aquí también es recomendable reservar con antelación.

Otro museo que nos ha encantado ha sido el Museo d’Orsay que alberga una impresionante colección de arte impresionista y posimpresionista. Además está ubicado en una antigua estación de tren, lo que ya de por sí es fascinante para los más pequeños. El edificio en sí mismo es impresionante, con su gran reloj y amplias ventanas que ofrecen vistas espectaculares del Sena. Los niños pueden explorar las grandes salas llenas de obras maestras de artistas como Monet, Van Gogh y Degas. Hay guías de audio adaptadas para ellos que hacen que el recorrido sea divertido y educativo. El acceso al museo es gratuito para menores de 25 años que sean nacionales de uno de los países de la UE y además hay una tarifa especial reducida para cada adulto que acompaña a un menor.

A solo 30 minutos en tren desde París, el Palacio de Versalles y sus jardines son una visita obligada para las familias. El palacio, conocido por su opulencia, permite a los niños experimentar la vida de la realeza en el siglo XVII. En la app de Versalles hay un audioguía gratuita pensada para niños. El Gran Trianón y el Petit Trianón, las residencias de verano de los reyes, son ideales para explorar. Lo que más fascina a los niños son los jardines y fuentes del palacio, que cuentan con amplias áreas para correr y disfrutar del aire libre. Hay un trenecito para desplazarse por los jardines o se puede alquilar un carrito de golf.

Los Jardines de Luxemburgo son uno de los espacios más relajantes de París, y también uno de los más divertidos para los niños. Este precioso parque, con muchas flores y sus más de 100 estatuas de reinas y eroinas de Francia, cuenta con una gran área de juegos y un estanque donde se pueden hacer flotar pequeños botes de madera (de abril a noviembre). Además, el Museo de Luxemburgo, dentro de los jardines, ofrece exposiciones que pueden ser interesantes para los más curiosos.

En París hay muchos parques infantiles, escondidos entre los edificios monumentales y son ideales para parar a descansar mientras los peques juegan.

Una de las formas más interesantes de conocer París es a través de un crucero por el río Sena. Muchos de los principales monumentos de la ciudad, como la Torre Eiffel, Notre-Dame y el Louvre, pueden ser admirados desde el agua, lo que ofrece una perspectiva única. Los niños disfrutarán de la travesía mientras aprenden sobre la historia de la ciudad a través de comentarios en audio. No suele hacer falta reservar con antelación. El mejor momento en mi opinión es después del atardecer, cuando se pueden ver los monumentos iluminados.

El Centro Pompidou es conocido por su arquitectura moderna y su oferta cultural, pero lo que lo hace perfecto para familias es su espacio infantil. Los niños pueden participar en actividades creativas y educativas mientras exploran el arte contemporáneo. Además, el museo ofrece una impresionante vista panorámica de París desde su terraza. A partir de 2025, el museo cerrará por obras, pero no podéis dejar de visitar la fuente detrás del museo, con sus llamativas esculturas.

Tampoco puede faltar una visita al encantador barrio de Montmarte hasta la Basílica del Sagrado Corazón y su famosa escalinata. Se puede subir por sus 197 escalones o en funicular (incluida en la tarjeta Navigo) o en trenecito turístico que recorre los rincones más destacados del barrio.

Para los fans de Ladybug, en Montamarte, en Rue Caulaincout 48, es posible ver la pastelería en la cual se inspiraron para el diseño de la tienda de los padres de Marinette. El trenecito turístico pasa justo por allí.

Como ya hemos dicho, el metro de París es muy eficiente, pero puede ser complicado con cochecitos y sillitas de bebé. Así que, como siempre, recomendamos el uso de portabebé y/o trasladarse en taxi o usar el bus turístico. En el metro, como en todas las grandes ciudades, hay que tener cuidado a nuestras pertenencias.

A los niños les encantará probar los croissants, crepes y macarons. Muchos cafés y restaurantes tienen menús especiales para niños. Hay muchos restaurantes italianos y libaneses con comida a precios accesibles.

Desde la mayoría de aeropuertos españoles hay vuelos directos a París, incluso muy baratos (a partir de 50€). París cuenta con tres aeropuerto. Beauvais está bastante lejos de París (a unos 80 km del centro), los vuelos suelen ser más baratos pero luego se pierde tiempo y dinero en lo traslados, así que es preferible volar a Orly, el más cercano a la ciudad, o Charles de Gaulle.

Por lo que al alojamiento se refiere, hay que tener en cuenta que es bastante caro. Las mejores zonas en mi opinión son Le Marais y Ópera Garnier, pero no puedo negar que Montmarte tiene su encanto. Hay quienes prefieren hoteles cerca de la Torre Eiffel, pero lo más importante es que se trate de una zona bien conectada por metro o tren.

En París el tiempo es muy variable, muy frío en invierno, caluroso en verano, con frecuentes lluvias; por eso es recomendable vestirse por capas, llevar zapatos impermeables y chubasquero o chaqueta impermeable, según la estación.

Bon voyage!

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