Reseña: «Cómo esconder un león»

Cómo esconder un león
Helen Stephens 
Ediciones B

 

+3 años

Un día de verano un león
se dio un paseo por el centro
para comprarse un sombrero.
Un león sale del zoo para ir a comprarse un sombrero. Nada mejor que dirigirse al pueblo para buscar una tienda pero los habitantes del pueblo no están muy conformes con su decisión.

Le temen y empiezan a perseguirlo. El león también se asusta y se esconde en el primer lugar que encuentra: en la casita de muñecas de Iris.

La niña está decidida a ayudar a su nuevo amigo pero sabe que no será tarea fácil: sus padres se ponen un poco tiquismiquis cuando se trata de acoger un león en casa. De hecho, cuando lo descubren, gritarán tan fuerte que acabarán asustando al león que se marchará, intentando buscar un lugar en el que mimetizarse. Pero, gracias a su gran espíritu de observación y su valor, conseguirá rendir un gran servicio al pueblo y cambiar la opinión que l@s demás tienen de él…

Una historia que desprende ternura y humor, y que nos habla de diversidad y aceptación del otro.
Iris y el león entablan una relación muy especial: desde el principio deciden confiar el uno en el otro, dejando de lado los prejuicios. La niña demuestra empatía, altruismo y se deja llevar por su instinto protector y su sentido de la amistad. Y es que sólo la mirada ingenua de una niña, que todavía no ha sido contaminada por los prejuicios, puede ir más allá de la apariencia y ver a un enorme felino como el ser dulce y cariñoso que en realidad es.
La pequeña consigue esconder a su amigo en varias circunstancias, ocultándolo bajo los ojos de sus padres con mucha creatividad y con esa maravillosa naturalidad propia de la infancia.
Iris no está asustada: cuando ve al felino por primera vez, solo ve a alguien en dificultad y no duda en ofrecerle su ayuda. Lo limpia, le medica una pata y lo tranquiliza. Pasan muchos ratos divertidos juntos: saltan en la cama, intentando no hacer demasiado ruido y la niña le lee su cuento favorito, «El tigre que vino a tomar el té«, un grande clásico de la literatura infantil al cual la autora de este álbum quiere rendir homenaje.

Cuando el león se verá obligado a dejar la casa de Iris tras la reacción de sus padres, pondrá en práctica las enseñanzas de Iris y buscará más bien mimetizarse con su entorno, fingiendo ser una estatua. No quiere dejar la ciudad para no alejarse de su nueva amiga y poder seguir viéndola cuando la pequeña va de paseo.
Al final del cuento, gracias al gesto heroico del león, que evita el robo de los valiosos candelabros del ayuntamiento, los habitantes del pueblo cambian de idea sobre él y le dedican una ceremonia para agradecerle su intervención. El alcalde está incluso dispuesto a ofrecerle a cambio lo que desee. El león demostrará que su gesto fue del todo desinteresado porque lo que de verdad le importa es mantener ese bonito vínculo de amistad con Iris.
Un cuento que nos hace reflexionar sobre lo injusto de los prejuicios que no permiten ir más allá de la aparencia y de las ideas preconcebidas. Y también sobre la consideración en que tenemos los animales: el león sale del zoo en busca de la libertad y se encuentra con un ambiente hostil en el que la única que le ofrece la posibilidad de demostrar cómo es realmente es, y no por casualidad, una niña.
Este es el primer libro de una colección, con los mismo protagonistas, que incluye «Cómo esconder un león a la abuela» y «Cómo esconder un león en la escuela«.

Si te gusta y quieres comprarlo online en una web de confianza, lo encuentras AQUÍ.

 

29 opiniones en “Reseña: «Cómo esconder un león»”

Comentarios cerrados.