Del por qué no me presento a premios

Esta entrada es para agradecer a tod@s l@s que me habéis escrito para preguntarme si me interesaba presentarme a los premios Bitácora.
Gracias por preguntar y sobre todo gracias por aceptar un no por respuesta.
Me gustaría explicar más detenidamente mis razones.
Este blog, como sabéis, no tiene ánimo de lucro: no intentamos vender cursos ni libros escritos por mí ni un estilo de vida para obtener patrocinadores y/o regalos.
Este blog nace de la pasión por la literatura infantil y, más en general, por la cultura.
A veces, también hablamos de crianza, pero no de cualquier tipo de crianza para caer bien a todo el mundo y aumentar el número de seguidores, sino que difundimos y defendemos los principios de la crianza respetuosa (y por eso, l@s que no la practican a veces intentan generar polémica).
No me gusta competir y no soy una persona ambiciosa.
Mi satisfacción nace del «trabajo» bien hecho, del sentirme útil, del cariño que me demostráis a diario. No necesito nada más.
Y sobre todo, la competencia y la ambición desenfrenada no están incluidos entre los valores que quiero transmitir a mi hija.
Por eso es tan importante elogiar a nuestr@s hij@s en el hogar (como ya explicamos en la entrada «Motivos por los cuales SÍ hay que decir muy bien a l@s niñ@s«): para que no se conviertan en adult@s con baja autoestima, cuya felicidad depende del reconocimiento ajeno.
Muchas gracias por respetar mi decisión. Sois estupend@s.