Reseña: «Esto no es una selva»

«Esto no es una selva»
Susanna Isern (Autora), Rocío Bonilla (Ilustradora)
Editorial Flamboyant

+3 años

«Todo empezó el día que Paula decidió decir que no.»
Un día Paula empieza a decir “no” y…le coge el gusto.
«No» se convierte en su respuesta para todo lo que, de forma amable, le proponga su madre: lavarse los dientes, peinarse, dormir en la cama, comer con los cubiertos. No, no, no, no.
Se siente poderosa. El «no» le da la libertad de disfrutar de su pequeño caos.
Su mamá, antes de despedirse con un beso de la buenas noches, comenta: «Esto pronto va a parecer a una selva«.
Las palabras de la mamá tienen tal impacto en la imaginación de la pequeña Paula que…¡su casa acaba convirtiéndose en una verdadera selva!
Un león la despierta, hay tucanes en el pasillo e incluso ¡un hipopótamo gigante en la bañera!
Los muros de su casa desaparecen, no encuentra a sus padres y un cocodrilo había aprovechado de su descuido para ponerse su bañador y sus gafas de natación. ¡Qué desastre!
Paula tiene hambre, solo quiere que todos aquellos animales desaparezcan. ¡Quiere volver a su vida de antes!
En medio de este caos, cuando la situación parece fuera de control, Paula se dará cuenta de la importancia de tener un poco de orden en su casa y en su vida…
Un álbum ilustrado que, a través del humor y con un enfoque totalmente respetuoso, nos habla de esa fase, muy común entre l@s niñ@s, de negarse a hacer todo.
La actitud de la madre de Paula es admirable porque no la obliga a recoger su habitación, ni bañarse, ni comer, sino que le pide por favor que haga algunas cosas indispensables en el día a día, con mucha paciencia y desde el cariño.
La madre de Paula, como todos los padres y las madres que educamos con respeto, sabe que obligar, exigir, imponer un castigo solo tiene efecto a corto plazo. Si gritamos, amenazamos o castigamos casi seguramente obtendremos un resultado inmediato pero a medio y largo plazo descubriremos todos los lados negativos que ese comportamiento tiene: pérdida de autoridad y de respeto por parte de nuestr@s hij@s. Además l@s peques no habrán interiorizado la norma ni entendido su importancia, solo habrán hecho algo por miedo a nuestra reacción.
En casa intentamos que las normas sean pocas, necesarias y consensuadas. Nadie está obligado a comer si no tiene hambre o ganas, si a la peque no le apetece recoger sus juguetes lo hacemos juntas.
Para Paula decir que no es algo divertido, una novedad, una manera de experimentar y tener el control sobre su vida. Se trata de una etapa absolutamente «normal» que, si somos capaces de acompañar con paciencia y amor, dura poco y es beneficiosa para l@s peques.
La mamá de Paula respeta a su hija, aunque no comparta su actitud. Sabe que antes o después se dará cuenta por sí misma, tras un proceso interior que le hará entender de la importancia de su colaboración. Al final de la historia además Paula acabará poniéndose en el lugar de su madre, cuando los animales no le hacen caso.
Una historia muy bien estructurada que nos permite desdramatizar algunas situaciones que pueden llegar a generar conflictos familiares. Las ilustraciones de Rocío Bonilla añaden un ulterior toque irónico y gracioso al relato y retratan a una Paula adorable, muy expresiva y con mucho carácter.

 

Si te gusta y quieres comprarlo online en una web de confianza, lo encuentras AQUÍ

64 opiniones en “Reseña: «Esto no es una selva»”

Comentarios cerrados.