Reseña: «Ferdinando el toro»

Ferdinando el toro
Munro Leaf (Autor), Werner Klemke (Ilustrador) 
Lóguez Ediciones

 

+5 años

 

Vivía
una vez en España

un toro joven llamado Ferdinando.

Mientras los demás toros pasaban el día saltando, empujándose y resoplando, Ferdinando prefería estar sentado, oliendo flores a la sombra de una encina.

Su madre, incialmente preocupada por su hijo, porque temía que pudiera
sentirse solo, acabó aceptando su forma de ser, al verle feliz.

Pasaban los años y Ferdinando se hizo grande y fuerte pero, mientras sus compañeros deseaban participar en las corridas de Madrid, él seguía mostrando predilección por las flores y una vida tranquila.
Un día aparecieron varios hombres con sombreros graciosos para escoger al toro más fuerte. Ferdinando estaba seguro de que no iban a fijarse en él pero su reacción al pinchazo de una abeja, le hizo parecer lo que no era: un toro terrible. El pobre Ferdinando acabó siendo involuntario protagonista en la arena. Le apodaron «Ferdinando el temible»; los banderilleros, los picadores y el matador temblaban de miedo en su presencia e intentaban provocarle y ponerle furioso…

Un texto sencillo, de una eficacia extraordinaria, que sigue manteniendo todas aquellas características que lo han transformado en un clásico: belleza, ingenuidad, alegría. Tiene la estructura de un cuento clásico: el protagonista, tras un principio positivo, vive una situación desagradable de la cual saldrá airoso.
Un cuento que contiene un profundo mensaje de libertad, tolerancia y respeto de la individualidad.
Notamos como la madre de Ferdinando es una madre comprensiva y amorosa que deja de lado sus preocupaciones al ver que su hijo es feliz; respeta su forma de ser de su hijo y se alegra por él.
Este cuento ofrece una visión muy crítica del mundo del toreo, con el matador que se cree «una maravilla de belleza» y acaba llorando en el
medio de la arena «porque no podía presumir con el trapo y con la espada«.

Pero esta historia es sobre todo una poderosa oda al pacifismo y a la resistencia pasiva.
Fue publicado en 1936, en plena Guerra Civil española, casi al mismo tiempo que Hemingway ensalzaba las corridas de toros en sus novelas. Por su contenido fue considerado un libro subversivo y por eso fue censurado en España durante el franquismo y quemado en la Alemania de Hitler.
Walt Disney adaptó la historia en un corto de dibujos animados que ganó el Oscar al mejor cortometraje de animación en 1938. Gandhi lo proclamó su libro favorito y fue seleccionado por la Internationale Jugend Bibliothek como uno de los 10 libros clásicos a favor de la paz y la tolerancia.

En la edición original las ilustraciones eran de Robert Lawson, amigo de Munro, y eran en blanco y negro.
Las ilustraciones de esta edición son de 1966; Werner Klemke recibió por ellas el Premio Manzana de Oro de la Bienal de Bratislava. Están realizadas con ceras, usando colores básicos (rojo, verde, azul, amarillo, negro), los mismos colores elegidos también para el texto. La elección de los colores no es casual: reflejan de forma colorista e ingenua el campo y los personajes del mundo del toreo. A través del uso de colores diferentes, del subrayado, de caracteres tipográficos de distintas dimensiones, se consigue dar más releve a algunas palabras en el texto.

Una historia conmovedora y revolucionaria, sobre todo por la época en la que fue escrita. Pero sigue siendo un cuento que trata temas extremadamente actuales, que fomenta la reflexión y el diálogo y, por eso, no puede faltar en ninguna biblioteca.

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