Selección de juegos de mesa para trabajar la inteligencia emocional

En todas las etapas educativas el juego representa una herramienta muy efectiva y con muchos beneficios.

Y a través del juego, podemos trabajar habilidades tan importantes como la inteligencia emocional. Algunos juegos ya han nacido con esta finalidad, pero para otros te propongo la manera de adaptarlos.

Las cápsulas representan las emociones básicas (alegría, tristeza, enfado, asco y miedo) para guardar dibujos u objetos relacionados con cada una de las emociones. Un juego que desarrolla la empatía y el autoconocimiento . Su forma de matrioska facilita su guardado. Hay que seguir tres pasos. 1- identificar cada cápsula con su emoción correspondiente, 2- introducir en ellas las tarjetas que despierten esa emoción y 3- contar por qué nos sentimos así. De 1 a 5 jugadores.
A partir de 2 años.
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Un juego divertido que estimula la creatividad, en la que falta el elemento de estrés de la competencia, así que es perfecto para cualquier momento de relax. Incluye 9 dados de seis caras, en cada una de las cuales aparece un dibujo distinto. Tras tirar los dados, se inventará una historia haciendo referencia a los elementos que han salido. Se puede trabajar la inteligencia emocional  relacionando el objeto del dado tirado al azar con una emoción.
A partir de 3 años.

 


Un juego para explorar el desarrollo personal, social y emocional de una manera divertida. Este tipo de juguete apoya y mejora el desarrollo personal, social y emocional de un niño utilizando gran cantidad de dinámicas de juego de roles que ayudan a los niños a comprender las emociones, a tener confianza en sí mismos y a tomar conciencia de las necesidades y sentimientos de los demás. Este juego desarrolla la tolerancia y la empatía e invita a dialogar sobre conflictos cotidianos. L@s niñ@s tendrán que resolver cada caso como un verdadero detective, interpretando cómo se sienten los personajes. De 2 a 6 jugadores.
A partir de 3 años.
Emotions Detective

 


 La caja incluye 30 fichas imantadas de cartón, cada una de las cuales refleja un estado de ánimo difernete, y un escenario extraíble. El/la niño/a deberá crear rostros combinando tres piezas intercambiables.
A partir de 3 años.
Magnets emotions

 

Emotio es un juego de cartas pensado para trabajar la inteligencia emocional de niñ@s y niñas a partir de 4 años. Permite a l@s niñ@s tomar conciencia de sus emociones, expresarlas y manejarlas de forma positiva, aumentando así su autoconocimiento y su autoestima. El juego incluye 40 cartas en cada una de las cuales aparece una emoción. En cada carta aparece una ilustración cuyo fondo es un color diferente, según el grupo de emociones al que pertenece (felicidad, alegría, amor, ira, tristeza, miedo y sorpresa).
A partir de 4 años

 

Es un juego de cartas basado en preguntas y frases para establecer y mejorar los vínculos emocionales. Es aplicable a relaciones entre padres e hijos, terapeuta y cliente, psicólogos, educadores, trabajadores sociales, etc. En el conjunto de las 25 cartas, están introducidas las cuatro emociones básicas del ser humano: la tristeza, la alegría, la rabia y el miedo. Los objetivos de este juegos son: aprender a conocerse, diferenciar las emociones básicas y exteriorizarlas; ayudar a que el niño aumente la conciencia de su cuerpo y de sus sentimientos; practicar la lectura.
A partir de 5 años.

 

Un juego de mesa que fomenta la creatividad y la expresión oral, perfectamente adaptable a la educación emocional si sugerimos a los niños de explicar las imágenes a través del sentimiento o de la emoción que le produce.
A partir de 8 años.

 

Cada carta representa una emoción y la empatía juega un papel clave ya que los jugadores deben tratar de adivinar lo que sentiría el resto en diferentes situaciones. Ikonikus descontextualiza iconos comunes como los referentes al tráfico o a la meteorología e introducirlos en un contexto emocional (dentro de un corazón), dando pie así a una particular señalética emocional.
A partir de 8 años

 

Tras proponer una situación, cada jugador debe elegir la emoción que sienta más cercana entre las opciones dadas. Se trata de adivinar correctamente la emoción de nuestro compañero. Un juego que ayuda a desarrollar la empatía. Numero de jugadores: 3-8 Duración: 20-40 minutos.
A partir de 8 años.
Feelinks

 

Un divertido juego de mesa que emplea la simulación social como base para la educación en valores, proponiendo dilemas éticos que los jugadores tienen que resolver utilizando su propia escala de valores. Ayuda a las personas a expresar su opinión sobre temas cotidianos y a defender su postura y sus ideas en los juicios. Por tanto, los jugadores aprenden a valorar las respuestas de sus compañeros que pueden ser distintas a sus opiniones y conocer así, distintas maneras de resolver un mismo dilema.
A partir de 15 años.